Tras unas pequeñas vacaciones que se ha tomado mi inspiración, retomo mi labor.
Ahora empieza a invadirme el vértigo.
Vértigo a que el mundo se pare, nuestro mundo.
A que la llama se enfríe y dejemos de rellenar
los silencios con abrazos.
A mi mal humor.
A caminar en círculos.
A que mi boca se acostumbre a la tuya
y no busque más tu sabor.
A que mi nariz haga lo mismo con tu olor,
mis manos con tu cuerpo..
A tener sólo la mitad de medio corazón.
Vértigo, miedo, como lo quieras llamar
de volverme a equivocar.
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