jueves, 16 de septiembre de 2010

A veces sólo quiero dormir

Cuando duermo puedo oler los colores
que pintan las formas y siluetas
que se van formando en mi cabeza.
Yo controlo el tiempo,
puedo volver atrás si me dejé algo olvidado
o con ganas de saborearlo.
Puedo coger el tallo de una rosa
y darle la forma de tu cuerpo
recreándome en cada poro de tu piel.
Puedo hacerte aparecer cuando y donde quiera 
sin necesidad de esperar a que vengas.
Puedo oír de tu boca
las palabras que tanto deseo.
Puedo sonreír y ser feliz.
Reconozco que, a veces,
sólo quiero dormir.

No hay comentarios: